Autismo y habilidades sociales

Publicado 31 de diciembre de 2020


Conecte con su hijo

Desde el principio, cuando un bebé tiene hambre, está mojado, se siente incómodo o simplemente quiere atención, llora. A medida que respondemos y atendemos sus necesidades, aprenden lo que hace falta para llamar nuestra atención. Cuando nuestros ojos se encuentran con los suyos y sonreímos, nos devuelven la sonrisa. Nos reímos y ellos se ríen. Nos piden que les cojamos en brazos. Los cogemos y compartimos un abrazo. Cuando empiezan a gatear y a caminar, se vuelven para mirarnos y asegurarse de que estamos ahí y luego se aventuran a ir un poco más allá. Para mí, esa conexión social entre un padre y un hijo es como una cuerda invisible que nos une. Cuanto mayor y más maduro es un niño, más larga es la cuerda, lo que le da el espacio que necesita para establecer conexiones sanas con los demás, sabiendo que está anclado para apoyarse siempre que lo necesite.

A mi hija Morgan le diagnosticaron autismo a los 3 ½ años. Uno de los indicadores que recuerdo es que fue perdiendo gradualmente la alegría que antes tenía al relacionarse con nosotros. Dejó de establecer contacto visual. No iniciaba la interacción. Tuvimos que esforzarnos mucho para atraerla. Los juegos y actividades que antes eran tan divertidos se convirtieron en tareas para mantener su atención.

El autismo estaba deshilachando cada hilo de esa conexión invisible que teníamos.

Funcionamiento social

El deterioro del funcionamiento social es una característica central del trastorno del espectro autista. Los déficits típicos de las habilidades sociales incluyen: iniciar interacciones, responder a las iniciaciones de los demás, mantener el contacto visual, compartir el disfrute, leer las señales no verbales de los demás y adoptar la perspectiva de otra persona.

Las habilidades sociales son las que utilizamos para comunicarnos e interactuar con los demás, tanto de forma verbal como no verbal, a través de los gestos y el lenguaje corporal. En los años 50 se difundió en la comunidad médica la teoría de que el autismo y la esquizofrenia estaban causados por las "madres refrigeradoras". Culpaban a las madres, diciendo que carecían del calor maternal que su hijo necesitaba. Imagínese la culpa que esto suponía para un padre que hacía todo lo posible por llegar a su hijo. Esa teoría hace tiempo que fue desmentida.

Actualmente se sabe que el autismo es un trastorno neurológico. Tiene algunos orígenes genéticos, así como factores ambientales. La ansiedad y el TOC (trastorno obsesivo compulsivo) suelen acompañar al autismo. También se calcula que un tercio de los individuos con autismo tienen convulsiones. El autismo es una discapacidad oculta porque no hay rasgos físicos externos que se puedan ver.

Si eres un padre o una madre, que lucha desesperadamente por conectar con su hijo, te cuento todo esto, porque quiero que entiendas que tú no has provocado estos comportamientos. Es una condición médica.

El autismo puede ser una discapacidad muy aislante para las familias, debido a la falta de comprensión de los demás. Es importante buscar apoyo para ti y los miembros de tu familia en la comunidad del autismo. Lloren juntos. Aprendan juntos. Comparta y celebre los logros de su hijo. Rían. Respire. Cuídate bien, mental y físicamente, para poder seguir ayudando a tu hijo a dar lo mejor de sí mismo.

Comprender las diferentes perspectivas

Esta es una información que me ayudó a entender mejor a mi hija y su perspectiva, como individuo en el espectro del autismo. Morgan no tiene la capacidad de entender las perspectivas de otras personas. No entiende que otras personas tienen sus propios planes, pensamientos, emociones y perspectivas. Supone que si ella es feliz, el mundo debería serlo. Esto se llama "ceguera mental"¹. Al mismo tiempo, espera que tú sepas lo que ella piensa. No cree que tenga que decirte lo que quiere. Como ella lo sabe, cree que tú deberías saberlo. Aprender más sobre la "Teoría de la Mente"¹ te permitirá comprender mejor esto. El autismo impide a Morgan acceder a sus palabras cuando está enfadada. El hecho de que yo no sea capaz de leer su mente nos provoca una enorme frustración a los dos. Me ha ayudado a entender lo difícil que debe ser para los niños no verbales y sus familias. 1

A veces puede ser difícil discernir lo que es una discapacidad y lo que es un simple mal comportamiento.

Historias sociales

Siempre desafiamos a Morgan para que dé lo mejor de sí misma. La edad y la madurez la han ayudado a ser más flexible. Una de las mejores herramientas que nos han dado para ayudarla a entender el comportamiento adecuado son las "historias sociales"². Se trata de una historia corta, escrita en primera persona, sobre una situación concreta. Cuenta lo que salió mal. Sugiere una manera mejor de hacer las cosas, para que ella tenga un resultado positivo. Hace poco, Morgan se enfadó mucho porque tenía que esperar por algo. Una de las cosas que siempre dice después de un arrebato es: "Sólo estaba tratando de arreglarlo". En su defensa, 2020 fue un año duro de espera para todos nosotros. Este es un ejemplo de la historia social que escribimos para ayudarla a esperar las cosas de manera adecuada. Es importante que ella vea la historia y la lea en voz alta. Después de hacer esto, ella fue capaz de ver una solución y calmarse. 2

Puedo esperar feliz

A veces, cuando tengo que esperar, estoy triste.

Todo el mundo tiene que esperar a veces.

Si me enfado y digo palabras enfadadas, todo el mundo se enfada.

No consigo nada.

Pero si soy amable, y espero amablemente,

Todos son amables y trabajan juntos para arreglarlo.

Y somos felices.

Puedo esperar y ser feliz.

Una de las razones por las que los cuentos sociales funcionan tan bien es que dan una solución clara a una situación concreta. Puede ser difícil para nuestros hijos generalizar las lecciones sociales. Recuerda que la mayoría de los niños aprenden las habilidades sociales a través de una progresión natural. Comienza con los llantos de respuesta de un bebé. Cuando los niños van a la escuela y juegan con sus amigos, la presión de los compañeros juega un papel importante para ayudarles a saber qué comportamiento es aceptable y cuál no.

Dado que los niños del espectro autista no captan de forma natural esas señales sociales, necesitan ese apoyo adicional para entender lo que esperan los amigos.

Recientemente, una madre de un niño de ocho años me pidió algunas sugerencias para ayudar a su hijo. Quiere tener amigos, pero le resulta muy difícil jugar cuando los demás no siguen sus reglas. Esto se remonta a la "ceguera mental" que mencioné antes. No entiende que sus amigos tienen sus propios planes e ideas. Su rigidez aleja a los amigos. Le propuse una historia social que le ayudara a escuchar las ideas de sus amigos. Esto le da una razón clara para darles un turno a sus amigos. Esperemos que esto le ayude a ser más flexible, para que pueda empezar a tejer las cuerdas de conexión que construyen las relaciones. He aquí un ejemplo de cómo podría ayudar una historia social:

Más de un camino correcto

Hay muchas carreteras en nuestra ciudad.

Si una carretera está cerrada, puedo tomar otra para llegar a mi lugar favorito.

Hay más de un camino correcto para llegar a él.

Cuando tomo nuevas carreteras, veo cosas nuevas.

Quiero que mis amigos jueguen con mis reglas.

A veces mis amigos quieren jugar a su manera.

Si nos turnamos, puedo ver nuevas y divertidas formas de jugar.

Hay más de una forma correcta de jugar.

Las habilidades sociales requieren toda una vida de aprendizaje. Lo mejor de la enseñanza es lo mucho que aprendemos nosotros mismos por el camino. Por experiencia personal, puedo decir que se cometerán errores. Pero como diría Morgan: "Siempre podemos volver a intentarlo". Juntos, podemos "arreglarlo".


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